El Mayor Error que Comete la Gente Cuando Quiere Dejar de Fumar

Ayer nos llamó una mujer que había dejado de fumar hace unos cinco años con mi método. Me habló de su experiencia positiva en general y de la alegría que sentía ahora que se había librado de la atadura del cigarrillo. Me contó que después de muchos intentos fallidos para abandonar el tabaco había podido dejar de fumar en una sola sesión en mi consulta. Sin ansiedad. Sin la fuerza de voluntad. Y sin engordar.
La razón principal de su llamada era de pedir hora para su pareja. Él fumaba a pesar de haberle diagnosticado de un cáncer. No era capaz de abandonar el tabaco a pesar de la tajante prohibición de su medico.
Toda la información que me ofrecía la mujer parecía indicar un caso fuerte de adicción al tabaco. Sin embargo, según mi experiencia, el obstáculo principal era la falta de compromiso de su pareja fumadora. Durante la conversación la mujer me dijo que su pareja no quería dejar de fumar sino que “debería”. Además, el hombre fumador había delegado la llamada a otra persona.
Este es precisamente el error más grave que puedan cometer los fumadores a la hora de dejar de fumar. Cuando una persona no decide por su cuenta no se compromete. Acudirá a mi consulta casi sin motivación.
La decisión debe ser firme y personal. Hay ciertas actividades que podemos delegar a otras personas. Sin embargo la persona que quiere dejar de fumar debe tomar las molestias para informarse y concertar una cita. Esto puede parecer superficial pero en realidad es sumamente importante.
Si estás pensando en dejar de fumar evita delegar tu decisión a los demás. Toma las riendas de tu propia salud y decídete. Al fin al cabo se trata de tu cuerpo y de tu vida.